HOMILIA 1ª GENESIS MITILINEOS

 
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En la antigua Iglesia el bautismo se hacía en la mayoría de edad. Como ahora el bautismo se hace de niño, la catequesis se hace después del bautismo. Por esta razón es una verdadera bendición si una vez entendemos que se debe completar nuestra catequesis después de nuestro bautizo cuando seamos mayores. La catequesis no es un lujo, algo excepcional, ni si queréis preferencial, la catequesis es muy necesaria. Por esta razón, si nos concienciamos de que debemos de adquirir la gnosis-conocimiento del contenido de nuestra fe, entonces sin duda no sólo iremos a nuestros años de jóvenes para completar nuestra gnosis la teológica, espiritual, la cristiana de nuestra fe, sino que es un asunto continuo para toda la vida. Los alumnos de Cristo hasta que murieron se llamaban alumnos, que significa que tenían espíritu de alumno. También nosotros hasta que moramos debemos tener espíritu de alumno. Por eso pues, no consideréis que el venir aquí es algo excepcional, por preferencia y voluntad sino que es muy, pero muy necesario, como obligatorio por decirlo de alguna manera, si queremos llamarnos y ser cristianos. Y aún si queréis, todos los males que se han acumulado en nuestra vida, es porque exactamente falta la catequesis. Una gran mayoría de nuestro pueblo está desinformado en los temas de la fe. Está descatequizado. Y esta es la gran desgracia.

Los temas de este año serán la cosmología y la antropología Cristiana.

Cuando decimos antropología nos referimos al logos (tratado, causa) del hombre y su constitución física y espiritual.

Cuando decimos cosmología nos referimos al logos (tratado, causa) o temas sobre el cosmos (mundo, universo). Este tema es enorme, siempre ha ocupado a los filósofos, y sobre todo a los primeros filósofos. Me refiero a los filósofos helenos, desde los presocráticos, intentaban entrar en el misterio de la creación. Es decir ¿qué es el mundo?, ¿qué es esto que nos rodea?, ¿quién lo ha creado?, ¿qué propósito tiene y adónde nos llevará? Esta cosa se llama cosmología cristiana. ¿Porqué se llama cristiana? Porque el tema no lo veremos del lado filosófico, ni científico, sino que lo veremos del lado hagiográfico cristiano. Pero si me decís vale, pero la ciencia y la filosofía dicen esto y lo otro, de acuerdo, pero obviamente también en algunas partes nos estaremos refiriendo a temas de la filosofía y la ciencia. 5´

Pero, qué queréis que os diga. Si digo que os voy a hacer ciencia, entonces no es catequesis. Entonces qué se debe hacer. Escuchad: Los joyeros tienen una piedra que se llama “piedra de toque”. Cuando les lleváis una joya de oro o que suponéis que es de oro o no sabéis de cuantos quilates es, la toma el joyero y la frota en la piedra, y encima de la piedra queda una raya del metal. Después pone un ácido y de la manera que se oscurecerá y cuanto oscurecerá, esto que la joya ha dejado encima de la piedra como metal, juzga si es oro y de cuantos quilates es.

Así pues, queridos míos, si aprendemos muy bien, pero demasiado bien de parte cristiana el contenido de nuestra fe, os aseguro que paso a paso, cualquier teoría que escuchéis, sea en el colegio, sea leyendo el periódico o en cualquier parte, cualquier teoría sobre la creación del mundo y sobre la creación del hombre que esta es la antropología cristiana, diríais y podréis en cada momento  juzgar si este algo es tolerado cristianamente. Porque, por fin, en este momento este es nuestro tema. Nos interesa de parte cristiana todas aquellas que circulan.

La razón de que este año tratemos sobre este tema es que una chica tenía unas dudas y me ha preguntado sobre estos temas y la contesté que venga a la catequesis y allí la contestaré y así pensé que analicemos estos temas este año. Es decir, qué. Cuando escucháis sobre la teoría del desarrollo que se van a festejar, este año, los cien años desde que circuló la teoría de Darwin que dice: que las especies tienen un desarrollo y que provenimos del mono, cuántas cosas de este tipo se dicen en nuestras escuelas, en los periódicos, etc. (Los helenos en metáfora al diablo lo llamamos mono). Y os preguntáis y decís: ¿o sea, que no nos ha hecho Dios, es decir, nuestro origen es del mono de manera desarrollada y al azar? ¿Este desarrollo no tiene ningún plano? ¿Se hace así por el factor suerte? ¿Este mundo se ha encontrado al azar? ¿Y qué es este mundo etc.? Teniendo todo esto seréis capaces en cualquier momento de contestar primero a vosotros mismos y después a vuestro ambiente, si hemos aprendido muy bien estos temas.

Por lo tanto, estos temas los veremos, es decir, la cosmología y antropología cristiana de parte hagiográfica. Qué dice y nos apocalipta (revela) el Logos de Dios. Cierto que la Santa Escritura más o menos se refiere a estos temas. Pero el libro por excelencia del cual tomaremos toda la información ahora y analizaremos este año será el libro del Génesis.

Este libro está escrito por Moisés el siglo 15 antes de Cristo. Es el primer libro del Antiguo Testamento. Por lo tanto, el primero de toda la Santa Escritura. Este libro se considera de muchos desinformados que es un mito, mítico y que no aguanta o no es tolerado en la ciencia y que ya no podemos referirnos a la historia de Adán y Eva y que Dios hizo en seis días el cosmos-mundo. Pero aunque os dije que no haremos ciencia, sino ciencia divina, veréis que son tan maravillosas estas cosas que escribe el Logos de Dios, que no sólo aguantan, toleran sino que dejan sorprendidísimo al estudiante, no al lector sino al estudioso en relación con aquellas cosas que dice la ciencia. Así que, sin hacer ciencia, veréis que las cosas vendrán solas y compararemos las cosas con la ciencia y de este modo estaremos tomando nuestra información como cristianos que pediríamos una contestación auténtica.

Porque es conocido que ni los filósofos, ni la ciencia nos pueden dar una contestación auténtica, hoy dicen esto y mañana dicen otra cosa. La ciencia continuamente reconsidera, los científicos abandonan las teorías antiguas y formulan teorías nuevas pero otra vez teoría. Las verdades científicas son muy pocas. Sobre todo en la ciencia nos movemos por las teorías, es decir, por un “creer” científico, esto es la teoría y la estructura de la ciencia no es de verdades científicas. O sea, algo que esté demostrado. Por ejemplo, decimos la teoría del desarrollo, la teoría sobre el génesis del universo, es decir, qué teoría, a, b, c, etc. multitud de teorías. Todas estas intentan dar una respuesta porque no se ha dado auténtica contestación.

Antes de proseguir el tema, me gustaría hacer, completando aún una pequeña introducción.12´ El libro del Génesis es muy antiguo, su tiempo es de tres mil quinientos años. Quizá, uno diría, ¿hace falta que tomemos información de un libro tan antiguo? Lo sorprendente es que cuanto más antiguo, tanto más sorprendente es. Por la sencilla razón de que cómo es posible que en un libro tan antiguo se formulen y escriban cosas que apenas hoy se descubren. Esto eleva la graduación de la zeopnefstía (inspiración o intuición divina) de la Santa Escritura, especialmente el libro del Génesis. Aún os tengo que decir que si escucháis o leéis o os dicen que puede que el escritor del Génesis puede ser que se haya tomado prestadas o utilizado fuentes fuera de la Biblia. Es decir, que haya tomado de los Babilonios, los Egipcios o los Caldeos, elementos para componer el libro del Génesis. Hay tanta distancia entre las fuentes babilonias y egipcias etc., de la Santa Escritura que sería de broma decir que Moisés ha tomado elementos de estas cosmologías y antropologías. 14´ Esto uno lo verá con una primera vista, cuando se presupone que estudia un texto babilónico o egipcio, lo verá enseguida. Y como hoy desgraciadamente tenemos la deificación de la ciencia, de una manera querríamos utilizar la ciencia y nos gustaría referirnos a ella cuando analizamos estas cosas mediante la Santa Escritura, cuando haga falta haremos referencia también a la ciencia. En este punto, me gustaría deciros la opinión de dos grandes científicos.

El gran físico Amper, que en honor de él, tenemos la unidad métrica de la corriente eléctrica en amperios, dijo lo siguiente: “Esto que Moisés ha escrito, hace tres mil quinientos años de hoy, o tenía las gnosis antropológicas y cosmológicas de nuestra época o era zeópnestos (inspirado o intuido de Dios)”. Pero, el que Moisés tenga las gnosis de nuestra época es totalmente imposible. Cómo sería posible tener las gnosis de nuestra época. Puesto que no conocían si la tierra giraba sobre el sol, un tema que para ellos era totalmente inimaginable sobre todo en el siglo 15º a. d. C. Puesto que Moisés no tenía los conocimientos de nuestra época, sobre todo estos datos de la biología o geología, que son apenas de los últimos cien años, no nos queda otra cosa sino sólo que estas cosas que escribió Moisés sean zeopnefstas (inspiradas o intuidas de Dios).

Otra opinión la de Lapereun, gran geólogo de la academia francesa, dijo lo siguiente: “Si tuviera que hacer un resumen en cuarenta líneas de las más auténticas conclusiones de la Geología, copiaría el texto del Génesis. Es decir, la historia de la creación de la geología lo haría igual que lo ha escrito Moisés.

¡Veis, maravilloso! Esto da una grandiosa autenticidad y prestigio incalculable al libro del Génesis. Esto es como una pequeña introducción sobre los temas que vamos a analizar todo este año y el que viene, si es que acabamos. Yo personalmente estos temas los considero grandiosos, muy apetitosos, suculentos. Cuando por ejemplo entremos en los temas de la antropología cristiana y estaremos diciendo por ejemplo: ¿qué es el hombre? Una vez un filósofo heleno, Diógenes, había tomado un gallo, lo desplumó y dijo he aquí el hombre, como sus patas y sus alas se parecían al hombre dijo mirad al hombre. Es un misterio el hombre, no sabemos lo que es el hombre. Hasta ahora nadie ha contestado qué es el hombre ni la filosofía ni la ciencia. Mucho más, cuál es el propósito o fin para el que existe el hombre.

¿Queréis algo más? Decimos: ¿la mujer es άνθρωπος (antropos, humana)? Cierto que bajo la perspectiva de la Santa Escritura, bajo el prisma de la Iglesia, la pregunta parece tonta. Es obvio que la mujer es humana. Pero, alguna vez no era obvio, con consecuencias prácticas del tema. Por eso se ha desarrollado el feminismo. Y hoy decimos que la mujer es igual que el hombre. Veis que en nuestra época hay conflictos sobre el tema. Pero si aprendemos cómo se hizo la mujer, de dónde se hizo, cómo permaneció a lado del hombre (varón), tendremos todos los elementos del auténtico feminismo cristiano. Porqué pues, hablar del feminismo. Por eso os dije que tendremos estos textos valiosos que llenan de entusiasmo a nuestras psiques (almas) como la “piedra de toque” del joyero, que estas puedan darnos en cada momento lo auténtico y separen lo falso. Porque el feminismo mundano tiene cosas terribles y negativas que hacen que sea la mujer una penuria o miseria. Mientras el feminismo hace esfuerzos por igualarla con el hombre, el feminismo mundano a la mujer la varoniza y la hace una penuria, una miseria. Nosotros guardaremos la medida y la medida la da la Santa Escritura, la apocálipsis (revelación) de Dios. Ahora vamos al texto sagrado.

 

Capítulo 1

Creación. En el principio Dios creó el cielo y la tierra.

2 η δέ γή(i de yí)… en cambio o al contrario la tierra, era invisible, no formada, y la tiniebla, oscuridad cubría el abismo y el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas.

3 Y dijo Dios: «Hágase la luz; Y se hizo la luz». Aquí me detengo.

En principio Dios creó el cielo y la tierra. ¿Qué significa esto? Dice Akakio de Cesarea: “Es lo mismo que, Dios creó el principio del tiempo y el principio del cosmos-mundo.” Así, pues, vemos directamente desde el principio que se ponen dos elementos, el del tiempo y el elemento del espacio. Cierto que sabéis poquito de matemáticas y física del colegio, de verdad disfrutaréis mucho de estos temas. Pero si algunos no tienen estos estudios mínimos, espero que no les defraude y canse, sino que hagan un pequeño esfuerzo por entender porque realmente se beneficiarán. Esta primera frase: “Al principio Dios creó el cielo y la tierra”, por costumbre del escritor sagrado constituye el prólogo de todo el libro, pero también el resumen del capítulo de todo el libro.

Pero vamos a detenernos en las dos primeras palabras. “En principio”, cuando dice principio, inmediatamente denota, revela tiempo. Decimos, por ejemplo, cuando empiecen las clases…, cuando empiece a comer…,  esto indica tiempo (cronos). Pero el tiempo en los antiguos no fue observado, permaneció inadvertido. Es decir, los filósofos antiguos en el tema de la creación observaron sin tener en cuenta el tiempo, o sea, que no estuvieron atentos, no tuvieron en cuenta este tema. Veían delante de ellos sólo la creación. 24´ Pero la creación sin el tiempo es una cosa inconcebible, totalmente incomprensible. Simplemente porque dentro de la misma creación tenemos acontecimientos, hechos, y estos acontecimientos tienen principio y final, aunque sea parcialmente. Por ejemplo, decimos que empieza nuestra clase y terminará. Después empezará la siguiente homilía y terminará. Estas son cosas que ocurren, acontecimientos, hechos, diríamos que son unos trozos pequeños del tiempo. Y toda la creación, sin duda, está constituida de estos trozos pequeños del espacio que tienen una manifestación. Aún hasta una cosa estática, que está parada, decimos un edificio ¿qué tiene esto? No tiene ningún acontecimiento es estático. ¿Cómo que no? Dentro del tiempo existen los acontecimientos, existe la corrupción o desgaste, ¿existe algo sin corrupción? No tiene nada que ver si esta casa durará mil años o un monte por ejemplo quinientos mil años; o mi reloj durará sólo cinco años. Esto no tiene ninguna importancia. Lo importante es que hay metábole, variación, modificación, cambio, y esta variación siempre se escribe con el tiempo-cronos (del helénico cronos que quiere decir tiempo, viene en castellano cronómetro, herramienta con la que se mide el tiempo). No es, pues, la creación algo estático. Entra el tiempo-cronos y esto es honor para la Santa Escritura, el que inmediatamente nos introduce a la creación del espacio y del tiempo. Con el “en principio” se refiere al tiempo y con el “creó el cielo y la tierra” se refiere al espacio. Así pues, queridos míos, tenemos esta cosa maravillosa que hizo falta miles de años para que el hombre lo entendiera. Y lo ha comprendido apenas ahora.

Cierto que los filósofos empezaron a percibir y entender algo, como os voy a decir más abajo, pero la ciencia ahora últimamente lo ha formulado. ¿Qué? Pues, que espacio y tiempo son cosas que se han creado simultáneamente y no se separan. Decimos que tengo una tela, esta tela se constituye de hilos. Cuál es la composición de la tela; pues, de los verticales y los horizontales. Si quito los hilos verticales, simplemente tengo una línea de hilos no tengo tela y viceversa lo mismo. Para tener tela tengo que tener las líneas verticales y las horizontales. Para tener la creación tengo que tener el espacio y también el tiempo. No se entiende la creación sin el tiempo, el espacio sin el tiempo, son dos cosas que son simultáneas. Ninguno se hizo antes que el otro, se hicieron juntos a la vez.

Esto lo dice muy bien el divino Agustino, cierto que esto lo dice de la Santa Escritura: “No en tiempo sino junto con el tiempo Dios consolidó o fijó al mundo”, que nos muestra que no existía el tiempo y en un momento empieza la creación. Pero el tiempo y el espacio están juntos. ¡Es asombroso!

29´ Platón dijo lo siguiente: “Dios hizo el mundo junto con el tiempo-cronos. De manera que si alguna vez se disuelven que se disuelvan juntos. ”Esto es una gran verdad que la veremos más abajo.

Así que por el “en principio Dios creó el cielo y la tierra” llegamos al espacio y tiempo de Einstein. Saben que antes de Einstein, los fenómenos los examinábamos en la ciencia, no es que ignoráramos el tiempo, no decimos que la velocidad es igual al espacio por el tiempo. El tiempo entra dentro de todos los elementos, pero no habíamos percibido que el tiempo hace un papel muy importante, cuando en un momento dado la velocidad se hace muy grande, cuando llega al punto que puede mover la materia se hace enorme, es decir, llegar a la velocidad límite de la luz, entonces inmediatamente tenemos energía. La energía sabéis que es igual a la masa multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, E=M.C2.

Esto es, pues, un cimiento o base, para que veáis que en principio Dios creó el cielo y la tierra parece como simple, pero no es nada simple. Este simple es sabio pero se proclama muy sencillamente. Esto nos hace hoy llegar al tiempo y espacio de Einstein. ¡Sorprendente, maravilloso! Pero aún una cosa más, cuando dice “en principio” significa que tenemos principio y final. Porque todo lo que empieza termina. Es también esto una tesis filosófica si queréis. Lo que empieza termina, ¿saben que gran valor tiene esto en el tema de la paciencia? Porque, por ejemplo, puede que una persona me esté aturdiendo o castigando sin parar. Puede estar sentado en la silla y me diga y diga continuamente y me esté castigando incomparablemente. ¿Saben como tengo la paciencia? Pues que un día u hora acabará. Esto es muy importante, porque como va a terminar, porqué tengo que gritar. Esto tiene aún más valor. Nuestra vida tiene muchas penas, castigos, pero decimos que terminarán. 32´ Pero si damos valor a la vida también más allá de la muerte porque esto ocurre, entonces nace una virtud importante que es la paciencia. Todo termina. Así dentro de nuestro pueblo hasta al hombre con menos estudios, analfabeto, está regada esta verdad: que lo que empieza, acaba. Entonces,  cuando “en principio Dios hizo el cielo y la tierra” da a entender también final. Y decimos, ¿o sea, la creación tiene final? Claro. Es cierto existe el final puesto que hubo principio. ¿Cuál es este final de la creación, qué significado tiene este final de la creación? ¿Este universo un día acabará? Lo imagináis, hijos míos, hasta estos mismos científicos nos hablan sobre este final del universo.

Tenemos dos lados, uno el lado físico y el otro lado es el apocalíptico (o revelativo). Primero tomemos el lado físico. La misma ciencia nos dice que el universo muere. Aunque existen billones de billones de materia. Sobre todo para nuestro sol dice que muere. Si queréis os doy unos datos. Calculan que toda la vida del sol es ciento diez por diez al nueve 110.109, es decir, 107 billones de años es toda la vida del sol. O sea, que este tiempo puede vivir el sol. Hasta ahora el sol está en la edad del niño, es decir, tiene sólo seis por diez al nueve 6.109. O sea, si tuviésemos un hombre que tendría que vivir ciento siete años este hombre ahora tiene seis años, aún le faltan de vida ciento uno años. Entonces la vida del sol hasta ahora es 6.109, es decir, seis billones de años.

Escuchad ahora esto. El sol pierde materia y la pierde por la energía, por la luz. Además, nuestra tierra, si queréis se hace más y más pesada recibiendo materia por la forma de la luz. Escuchad: dentro de un segundo, el sol pierde cuatro millones de toneladas de materia en un tik tak. En un minuto pierde doscientos cincuenta billones de toneladas, en veinticuatro horas pierde 360 billones de toneladas de materia. Entendéis, pues, lo qué va a pasar. Puesto que pierde no se añade algo. Entonces después de ciento uno billones de años como os dije antes, el sol se perderá, por lo tanto muere. Y tal como muere el sol muere también el universo entero. ¿Pero qué quiere decir que muere el universo? Pues, muere con la llamada muerte térmica.

La teoría de la muerte térmica nos dice lo siguiente: Como sabrán, según el segundo axioma termodinámico de esta devaluación cualitativa de la energía no se pierde nada, sino que sólo la calidad cae o se rebaja. Nos muestra que no tenemos pérdida de energía, saben que existe el principio del mantenimiento de la materia, el principio de Lavoisé, lo recordáis de la escuela, y el principio del mantenimiento de la energía. Por lo tanto no se pierde nada. ¿Entonces, cómo mueren las cosas? De la siguiente manera, atención a esto. ¿Porqué se mueve la tierra alrededor del sol? Porque la temperatura del sol es de este tipo que la hace mover, como también los demás planetas. Si ya el sol no tiene temperatura, no tiene luz, no estará en movimiento. ¿Entonces qué pasará? Significa que la energía del universo la cual está en forma de luz cae en la forma del calor. El calor es la más baja calidad de energía y cada punto de esta energía está en el mismo nivel. Puesto que no tenemos diferencia dinámica, tenemos muerte. Un ejemplo. ¿El mar tiene energía? Sí, energía potente terrible. Si tuviéramos una manera de tener el mar encima de una montaña y pase dentro de un gran túnel y nos movería, imaginaos qué máquinas, que electricidad etc. nos produciría. Pero para llevar el mar encima de la montaña necesitamos energía. No podemos pues, llevar el mar a la montaña. El mar es como un nivel, para levantarla más arriba necesito energía, entonces para darla energía, qué tomaré, recibiré menos de lo que daré, por lo tanto no interesa. ¿Porqué? Porque el mar tiene gran valor porque es energía y tiene gran energía pero la tiene al mismo nivel, por lo tanto no puedo aprovechar este elemento de la energía. Así pues, dentro del universo, el mar después permanecería inamovible. ¿Puede el mar subir a la tierra? No. Permanece allí. Así también la energía del universo caerá a este mismo nivel, es decir, todos los puntos y señales de la energía caerán al mismo nivel no tendrán diferencia, con el resultado que no exista movimiento. Es decir, muerte. Pero la muerte no significa desaparición, sino inamovilidad.

40 Si tomamos un hombre muerto ¿porqué está muerto, cadáver? Porque no tiene movimiento, no tiene vida. Sobre lo demás, su materia, pues, encerrarlo herméticamente dentro en una cuba de vidrio para que no se escape nada de lo que se disuelve y pesarlo cada año. Veréis que no se perderá nada. A pesar de esto tenemos muerte. Así pues la ciencia nos dice que tenemos la muerte térmica del universo y esto se hace sobre la base de la ley de la entropía, así se dice en la física. Esto por parte física.

Por lo tanto, bien dijo Moisés “zopnefstos-de manera inspirada divinamente” que el universo tuvo principio. Aún si queréis no vayáis a los antiguos filósofos, vayan a los sistemas y teorías materialistas de nuestra época y abrir el diccionario a la palabra materia, por ejemplo al diccionario de Rosental. Allí veréis que dice, la materia es eterna. Ingenuidad, la materia eterna. A pesar de esto llenamos la cabeza de nuestros hijos hoy con sistemas materialistas. La materia no es eterna.

Pero tenemos también el lado apocalíptico (revelativo). El final como nos dice la ciencia, no es desaparición, sino inamovilidad. De acuerdo. Dios nos apocalipta y nos dice: que el final realmente no es desaparición, porque lo que Dios creó no vuelve al cero, a nada, como lo veremos un poquito más abajo, cómo Dios hizo el mundo. ¿Pero qué es? Es cambio, transformación en tiempo y espacio de tipo peculiar. Y este espacio tiempo tipo peculiar, después de la muerte del universo que no coincide con la muerte física, tenedlo en cuenta esto, sino con la Segunda Presencia de Cristo. Este tiempo espacio de tipo particular, no es nada más que la Realeza de Dios. Escuchad como lo dice el Salmo 101: En principio tú Señor has cimentado la tierra y los cielos son obras de tus manos, pero ellos se pueden perder, (pero no desaparecerán), pero tú permaneces, y todos, los cielos, la tierra toda la creación se envejecerá como una prenda y tu como buen modisto la prenda la girarás de dentro hacia fuera y la harás nueva”. Saben que antiguamente que la ropa de vestir estaba muy cara, volvíamos la tela de dentro hacia fuera y la prenda parecía nueva. Esto lo hará Dios, esta imagen está tomada de allí del modisto. Dice que girará de dentro hacia fuera la creación. ¿Qué es esto de dentro hacia fuera? Es un tema o cosa de Dios, y la creación se hará nueva.

Dice el evangelista Juan: Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía” (Apoc 20,1). Por lo tanto, el universo tendrá otra forma no será la forma esférica, no será el mar, toma el mar como elemento. El universo no será tal como lo sabemos. “Y dijo el sentado sobre el trono, el Cristo: He aquí, hago todo nuevo” (Apoc 21, 5). Así pues, vemos que Dios cimienta el tiempo y el espacio, pero El mismo permanece fuera del tiempo espacio. A lo referente cómo Dios permanece fuera del tiempo espacio y no se identifica con el tiempo espacio, sino que es el Creador del universo y del tiempo espacio, esto lo veremos el siguiente Domingo. (En este caso en la siguiente homilía traducida del Griego al castellano).

Yerontas Atanasio Mitilineos
 
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Traducido por. xX.jJ
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